domingo, 29 de diciembre de 2013

Capitulo 1:Mierda, mi celular

-Cállate, eso es mentira-Acuse a Romina con cara de indignación, como si ella pudiese verme.
-Claro que si, desde que llegaste a Australia no has hecho más que pasearte por todos los cafés.-Puntualizo, la conocía bastante y sabía que estaba rodando los ojos.
-Me paseo por todos los cafés porque así veo si en verdad funcionan los cafés aquí, y es extraño que siendo un país en el que hace tanto calor la gran parte del año si funcionen. Estoy realmente sorprendida-Conteste con una sonrisa
-Ok, entonces según tu "experiencia" -dijo recalcando la palabra-¿sería un buen negocio?
-Yo digo que si, uno en el centro de la ciudad, si nos va como planeamos podríamos lanzarnos con algo más grande.
-Ajam, tendríamos que ver cómo anda todo. ¿Cuando vuelves?-Pregunto. Se escuchaban voces al fondo.
-No lo sé en verdad, creo que veré algunos locales que nos servirían de idea y si concretamos esto me tendría que quedar más tiempo, quizá vuelva en unas semanas para hablarlo mejor con todos.
-Eso estaría bueno. Hey, tendré que cortar, llego Felipe y está feliz, creo que tiene cotilleo...y del bueno.
-Tendrán que contarme par de cotorras, ¡CAMBIO Y FUERA! -escuche unas ultimas risas de mi amiga y finalicé la llamada.
  Me saldría caro, llevábamos casi 1 hora hablando estupidez tras estupidez, y llamar de Australia a Chile no es muy barato que digamos. Pero eso en verdad no importa demasiado, ser chef con una cadena de restoranes diversos por varios países me deja dinero. No es por lucirlo, es mas la gente dice que cuando me ven es como ver a una persona normal, no soy de usar ropas caras ni autos lujosos ni vivir en mansiones.
Y bueno, hace ya 6 semanas estaba en la capital de Australia "inspeccionando" el lugar para ver si era una buena inversión poner un café en la ciudad.
  Si esto resultaba podríamos expandirnos con toda nuestra línea en distintas ciudades del país.
  Realmente esperaba esto, en verdad mi sueño siempre fue viajar por todo el mundo y uno de mis destinos preferidos era Australia, junto con Irlanda, Holanda y Suiza.
  Y he logrado viajar por muchos lugares gracias a mi trabajo, es como cumplir todos los sueños a la vez.

  Guarde mi celular en mi bolsillo y seguí caminando hasta encontrar el café en el que me encontraría con mi casi-nueva amiga.
  Cuando por fin llegue, la vi mirando concentrada su portátil, sentada en una de las mesas del centro. Odio esas mesas, soy de sentarme al fondo. Revisé si las mesas del final estaban vacías, y no, tendría que conformarme.
  Me senté en frente de ella, pero ni se inmutó. Estube ahí unos 5 minutos esperando a que me notara. Ya cuando estaba dudando de mi real existencia ella levanto la mirada.
-Ah, hola ____, ¿Como estas?-Me dijo y volvió la vista a su portátil.
-Excelente ¿y tú?-Le conteste con una pequeña sonrisa.
-¿Si? genial -Me contesto, no muy concentrada.
-Ajam. ¿Quieres un café?
-Claro.
-Ok, iré a pedir, enseguida vuelvo-dije levantándome sin esperar una respuesta de ella, estaba segura de que no me la daría.
 Pedí dos Lates de Vainilla y espere a que los sirvieran. Caminé con los vasos hasta la mesa y le entregué el suyo a Carolina.
-Gracias- me dijo sonriendo.
-¿Que ves tanto mujer?-Le pregunte sacando mi celular, viendo la hora y dejándolo sobre la mesa.
-Planos, querida.-dijo fijando otra vez la vista en el portátil.
-Mentira, se que vienes solo a robar wi-fi.-dije acusándola con los ojos entrecerrados.
-Jaja, eso y por el café -me contesto dándole un sorbo.
Carolina
  Carolina era de alta, de pelo castaño y ojos marrón. La conocí hace unas semanas pero el contacto no era demasiado, es una de las únicas personas que conozco en Australia, además del conserje de mi edificio, pero aun así no comparto mucho con ella, no es como si  fuéramos muy amigas.
  Cada vez que nos juntamos terminamos en esta cafeteria. Ella es ingeniero, por eso los planos en su vida ahogan, pero a ella le encanta y a mí no hay nada que me encante más que la gente que disfruta de su trabajo.
  A pesar de no ser muy cercanas, los momentos con ella son divertidos, es una chica inteligente y simpática, aunque tiene la costumbre de guardar apariencias, muy diferente a mí, que me encanta hacer el ridículo y gastar bromas. Pero veía que estaba algo distraída, no nos reiríamos mucho hoy, es seguro.
-Hoy hable con Romina, ¿recuerdas que te hable de ella?-Pregunte tras beber de mi late.
-Sí, claro, tu socia ¿cierto?-dijo dirigiéndome una corta mirada.
-Ammm, es mi amiga, luego de eso es mi socia.-Aclare
-No es muy bueno tener de socios a los amigos, linda-dijo con esos aires de superioridad que llegue a odiar en estos cortos días con ella.
-No es bueno tener de enemigos a los socios.-Dije restándole  importancia.
-Eso tampoco. Es bueno tener de socios a los socios.-dijo dando como finalizada la "discusión"
-Bueno, como sea. Quería preguntarte, tú que eres de Sídney, ¿donde convendría poner una cafetería como esta?
-Mmm...-pensó un momento mirando por la ventana-definitivamente en el centro de la ciudad, podría construirte un local muy bueno.
-No es bueno tener de socios a los amigos-dije usando sus palabras y bebiendo un poco de mí taza. Por alguna razón no quería que ella estuviera en medio.-Creo que no construiré, quizá solo remodele algún local del centro.
-Eso es una buena opción.-dijo no muy cómoda.
-Es económico y practico.
-Ajam-soltó mirando otra vez el portátil.
-Seguiré preguntando por ahí-dije por decir algo y bebiendo cafe. Claro que lo haría, pero no era como si a ella le importara mucho.
  En ese minuto se escucho la campanilla que avisaba que alguien entraba, no es como si estuviese atenta, en verdad ni siquiera le di importancia, solo que estaba bastante llena y eso no era común, este era un lugar bastante "piola" como diríamos los chilenos, algo así como tranquilo, casi siempre estaba vacío.
-Ya que lo mencionas, ¿remodelaste ya tu departamento?-Pregunto atenta.
-No era la gran remodelación, un par de escalones por ahí y algunas ventanas, no era gran cosa.-dije restándole importancia con un gesto con la mano y volviendo a tomar café.
-Eso además de la pintura, el suelo y los muebles. Para llevar poco más de un mes vas bastante rápido.
-Creo adaptarme bien-Dije sonriendo
-Y bastante bien, si uno va a tu departamento es como si vivieras aquí años.
  Deje mi taza en la mesa enrollándola con la manos y así poder calentármelas, note que se sentaron un par de chicos en la mesa de al lado, una de las únicas vacías. Mire hacia la ventana, el día estaba nublado y podría ponerse a llover, hacia bastante frio, creo que esa era la causa de la cafetería tan llena.
  Eran mediados de Marzo, y había pasado mi cumpleaños sola , pero me daba igual, no me llevaba para nada con mi familia, me fui de casa apenas cumplí los 18 a estudiar Gastronomía Internacional y puse mi primer restaurante al finalizar la carrera, me había "asociado" con unos amigos de hace años que decidieron estudiar lo mismo y juntos llevábamos un gran amistad, aunque sospecho que ellos tienen algo mas pero no me lo quieren decir. Y a los 24 años llevo una vida con la que me siento cómoda.
  En Chile tengo, entre otras amistades, a Romina y Felipe.
Felipe
Romina

 Romina es un poco más alta que yo con su pelo oscuro y liso hasta los hombros, sus ojos son grises y de tez clara; y Felipe es más alto que las dos, de cabello castaño desordenado y ojos chocolatados, tez blanca y un cuerpo trabajado.Y bueno yo. Muchas veces me preguntaron si era adoptada o algo, no es que fuera muy salida de lo normal, pero a la gente le sorprendía de que, siendo toda mi familia morena, sea yo rubia. Pero ya no soy rubia, me he teñido el cabello tantas veces que ya es una costumbre. Mido más o menos 1,60, de contextura delgada, ojos café claro y pelo hasta más abajo de la cintura y por ahora de un violeta avejentado clarisimo, todos piensan que es gris, pero yo afirmo que es violeta.
Solo el pelo xd
-¿Te quedaras por mucho tiempo?-Me pregunto Carolina.
-Amm, no lo sé aun, si es que esto resulta puede que si...pero dentro de poco viajare otra vez a ver cómo van las cosas por allá-dije mirandola. Ella había cerrado el portátil.
-Genial, podría acompañarte a ver algunos locales-Me miro con una sonrisa.
-Eso sería bueno, tú conoces bien la ciudad y todo eso -La mire entusiasmada.
-Un día de estos llámame y vemos que pasa.
 Volví a mirar por la ventana, se hacía tarde, ya estaba un poco oscuro gracias al mal tiempo.
-Creo que es hora de irme-dijo Carolina levantándose y guardando sus cosas.
-Si, quizá llueva-dije también levantándome
-¿Hacia dónde vas?-Me pregunto colocándose su abrigo.
-A mi departamento
-Te acompaño, me queda de camino, ¿No viniste en auto?
-Preferí caminar, no es la mejor decisión que he tomado-dije riendo
-Creo que no-rio conmigo.
  Salimos de la cafetería y comenzamos a caminar
-Creo que yo también tendré que viajar- dijo carolina acomodando su cabello para que el viento no se lo arruinara.
-¿Cuando?-Dije metiendo mis manos en mi chaqueta y hundiendo mi cara en la bufanda. Me importaba poco que mi pelo volara sin control
-En unos días, a comienzos de Febrero-Dijo arrugando sus ojos para poder ver.
-¿Por asuntos de familia?-Sabia que era muy cercana a su refinada madre y a su orgulloso padre, no tenia hermanos y fue criada con todos los placeres.
-No, quieren construir un nuevo hotel en Londres y necesitan un buen ingeniero, ahí es donde entro yo-me dijo con una sonrisa.
-Me hospedare algún día y no dejare de quejarme, lo juro-Le dije en tono de broma.
-No te dejaran ni entrar.-dijo siguiéndome el juego
-Los demandare-agregué simplificándolo
-Demandare a tus restaurantes si lo haces
-No tendrás de que-Le saque la lengua.
-Quizá tengas razón- dijo soltando una pequeña risita.-Hey, ahí viene un taxi-dijo alzando la mano.
  El auto freno, ella abrió la puerta y entro, cuando estaba entrando recordé algo, olvide mi celular en la cafetería.
-Mierda, mi celular-solté.
-¿Lo perdiste?-Me pregunto Carolina preocupada
-Lo olvide en la cafetería, te veo otro día Caro-Dije bajándome de nuevo del auto
-Ok, suerte.-dijo despidiéndose con la mano
-Cuidate-cerré la puerta del taxi y caminando unos pasos moviendo la mano en forma de despedida.
  Camine hacia la cafetería otra vez. El frío se hacía mayor, hace un par de días había un sol radiante, no entiendo.
  Llegué a la esquina y entre al lugar, estaba igual de lleno que cuando estábamos nosotras, en la mesa que ocupábamos habían otras personas, eso indica que cuando sacaron los vasos y limpiaron la mesa recogieron también el celular. Camine hasta el mesón y salude al chico de la caja.
-Hola-sonreí
-Hola, ¿Que se desea servir?
-Amm... no...Lo que pasa es... que hace unos minutos yo estaba aquí con una amiga y bueno...se me ha olvidado el celular-dije apenas.
-Oh si, te recuerdo. Iré a ver si los camareros encontraron algo, espérame un momento.-luego de eso se marcho
   -Soy inolvidable- me dije a mi misma y luego reí mentalmente.
El chico volvió con el entrecejo fruncido.
-Lo siento, no han encontrado nada cuando limpiaron la mesa, ¿estás segura de que no lo tienes tu... o tu amiga?-intento ayudar
-No, estoy segura...-dije revisando mis bolsillos-pero gracias de todas maneras.
  Perdería toda mi musica. Tendría que comprar otro. Tendría que decirle a todo el mundo que cambie de número. Perdería toda mi música... ¡LA MUSICA!
-¡Hey chica...La de pelo gris!-Llamo una voz, supuse que era yo y me gire. Mi cabello no es gris: c
-No es gris ignorante...es violeta-dijo un chico digno de mi admiración
-Yo no sé de esas cosas Mike-Dijo el chico de antes-... ¡ven!-me hiso una seña con su mano.
  Camine, no muy segura hacia ellos. Resulta que eran los que estaban en la mesa de al lado a la nuestra.
-¿Que pasa chicos?-Pregunte mirándolos a todos. Eran guapos, había que decirlo.
-Ammm..Lo que pasa...mm...es...ammm-comenzó uno tartamudeando.
-Se te quedo tu celular cuando te fuiste-Dijo otro a mi derecha
-Y lo encontramos nosotros-Finalizo el que se supone que se llamaba Mike. Genial, tenía el pelo teñido
-¿En verdad? Genial...les debo la vida...no sé que haría sin mi música.-Dije con una sonrisa
-De nada ____ -dijo "Mike"
-Ammm...-Solté mirándolo algo sorprendida o asustada... ¿Cómo sabia mi nombre? Quiza me venían siguiendo de hace tiempo y esto era parte de un maléfico plan, si era así yo estaba cayendo como una tonta. Tendría que dejar de leer libros.
-Amm...hemos estado husmeando un poco- Dijo el chico de mi derecha dirijiendole una mirada fulminadora a "Mike" al igual que el resto -El bocon es Michael-dijo con una sonrisa encantadora.
-Yo soy Calum-Dijo el que creyó que mi cabello era gris-El es Luke-Dijo apuntando al que tartamudeo al principio.
-Y yo soy Ashton-Dijo el de mi derecha.
-Yo soy ___-dije sonriendo-Creo que ya lo saben-Mire al suelo-Y mi cabello es violeta-Mire a Calum.
-Te lo dije Cal-Acuso  Mike
-Te dije que no sabía de esas cosas Mike-Soltó Calum
-Como sea... ¿Quieres tomar un café?-Me dijo Ash
-Amm...no se...el día se está poniendo feo y...-Dije dudando y mirando el suelo
-Vamos..Solo será un café-Me dijo Cal
-No chicos...creo que no, paso -hice una mueca con la boca y los mire a todos.

Calum
Calum era moreno y de ojos marrones achinados. Michael tenía el pelo rosa y ojos azules casi celestes. Luke era rubio de ojos azules. Ashton tenía el pelo
Mike
rubio oscuro y desordenado, que me recordaba al color del mío antes de tanta tintura, y ojos color hazel.
 Ash saco de su pantalón mi celular y lo dejo sobre la mesa.
-Somos unos impertinentes y anotamos nuestros números-Dijo con una sonrisa.
-Lindo detalle-Dije como broma, riendo un poco
-Quédate...en serio, luego te acompañamos-dijo Luke, el que no había hablado hasta ahora.
-Me quedaría, pero se hace tarde y tengo que volver.
-No es tan tarde, es solo el día que está feo.-Me miro Ash
Luke
   Pensé un momento, el suficiente como para que el resto se distrajera con alguna cosa que resulto extrañamente graciosa, menos para mí y para Ashton.
-Creo que será otro día-Le sonrei. Ahora solo hablábamos los dos. El resto seguía con una conversación animada
-¿Acaso alguien te espera en casa?-Pregunto alzando una ceja.
-¿Estas diciendo que soy una solitaria?-ataque con falsa cara de seriedad.-Si es así...tienes razón
-¿Entonces porque te vas?-pregunto con una sonrisa
-Me esperan Patrick, Ramón y Batman-Dije contestando su pregunta anterior.
-¿Batman?-Pregunto extrañado
-Mi gato-conteste mirando el suelo avergonzada...pero que quería que haga...me encanta Batman y los gatos, tenía que mezclarlos
  Ashton soltó una carcajada y yo me reí despacio. En verdad su risa era adorablemente rara
Ashton
-Me encanta-dijo controlándose
-Ya enserio, deben de tener hambre, debo irme-dije sonriendo
-Ok, ok, no insistiré mas-Dijo alzando las manos haciéndose el inocente-Pero nos debes un café-Me apunto de forma acusadora
-Sera otro día...Ohh!-dije recordando- ¿podría hacerte una pregunta?-El asintió y me miraba atento-Si alguien quisiera abrir un nuevo café en Sídney ¿convendría mas hacerlo en el centro de la ciudad, verdad?-pregunte
-Mmmm...Claro, yo creo-dijo tras pensar un momento.- ¿Pondrás un café?
-Lo más probable, aun estudio la posibilidad-Dije sonriendo-aunque creo que a un restaurant le iría mejor
-Claro que si... ¿eres chef?-pregunto curioso
-Sipi- dije sonriendo y mirando al suelo.
-Genial-susurro más para sí mismo que para que yo lo escuchara
-Bueno, enserio me tengo que ir-dije captando de nuevo su atención- Adiós chicos-Agite mi mano despidiéndome.
-Adiós ____ -dijeron al unisonó.
-Gracias-Dije mostrando mi celular.
-Nos vemos-Dijo Ash
  Le sonreí y salí de la cafetería, hacia un frio enorme y me dieron ganas de volver donde los chicos, pero ya era de noche y si esperaba iba a ser peor. Por lo que sabía, los inviernos en Australia no eran tan helados. Internet me ha mentido todo este tiempo.
  Camine hasta mi edificio y entre, salude a Robert y subí las escaleras hasta el piso 16. Había ascensores, pero preferí caminar. Mala idea, llegue agotadísima.
  Entre a mi departamento y deje las llaves en el recibidor, enseguida vi a Batman correr maullando hacia mí, lo tome en mis brazos y camine con él hasta la cocina. Lo deje en el piso y le di comida. También le di de comer a Patrick, mi dragón barbudo, y a Ramón el pez.
  Puse la cafetera y luego encendí el portatil. Mientras la cafetera terminaba, vi si tenía mensajes en el buzón de mensajes. Solo 3.Uno de Romina. Uno de Felipe. Uno de Carolina

#1:-____ hable con Felipe sobre tus investigaciones por allá en las Australias-me reí ante eso-y dijo que si en un principio no le agradaba la idea había cambiado de opinión y cree que es una gran idea para ampliar aun más el negocio...es un amargado, todo se lo toma con tanta seriedad y enseguida dice que no...Sin siquiera pensarlo, podríamos perder grandes oportunidades por su culpa, deberíamos matarlo...no mentira lo extrañaríamos, el es genial...Bueno, espero que estés bien ____, cuídate....PD: ¡tú también eres genial!
#2:-Hey ____ me lo pensé mejor y creo que si sería una buena idea lo de Australia, perdón por no creer que la propuesta era buena, de seguro me odiaste... bueno ...creo que deberías volver en unas semanas y así hablar de como lo llevaremos...te quiero, cuídate pequeña...nos vemos pronto!
#3:-¿Encontraste tu celular?
  Me reí cuando escuche el último mensaje.
  Decidí llamar a Carolina y decirle que si lo había encontrado. Me dijo que tenía una suerte inmensa, y que ella no tanto. Su viaje a Londres se había adelantado enormemente y se iba en unas cuantas horas. El dueño, un adinerado cascarrabias, quería las obras terminadas cuanto antes y no le importaron las explicaciones meteorológicas que daba Carolina. Por suerte consiguió un pasaje a la capital inglesa para esta noche. Me dijo que la mayoría de los vuelos estaban cancelados por un tiempo. Eso solo me decía que el mal tiempo seguiría.
  Camine a la cocina y me serví mi café. Me senté y comencé a navegar por Internet buscando algún lugar por el centro de Sídney para arrendar, o comprar de preferencia.

  Me lo pase toda la noche así...no soy de dormir ni comer mucho. Romina muchas veces duda que sea humana. Y algunos se preguntan cómo es que preparo comida y no como casi nada. Yo no lo sé.

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